Día Mundial del Teatro 2025

Mensaje del Día Mundial del Teatro

El Día Mundial del Teatro tiene su origen en 1961, año en el que el Instituto Internacional del Teatro ITI instauró esta celebración internacional. Se celebra anualmente cada 27 de marzo, día en el que se organizan eventos locales e internacionales que reúnen a entusiastas del teatro de todo el mundo para honrar la importancia cultural de las artes escénicas. Este 2025 la Celebración Principal del Día Mundial del Teatro 2025 tendrá lugar del 27 al 30 de marzo en Río de Janeiro, Brasil.

Uno de los más importantes es la circulación de Mensaje del Día Mundial del Teatro, donde figuras de renombre internacional son invitadas por el ITI para compartir sus pensamientos sobre el teatro y la cultura de paz. Teatros, profesionales y amantes del teatro, universidades, academias y escuelas alrededor de todo el mundo, se unen a las celebraciones. El mensaje es traducido a más de 50 idiomas, leído a miles de espectadores alrededor del mundo e impreso en cientos de diarios.

Los objetivos del Día Mundial del Teatro son:

  • Promover el teatro en todas sus formas alrededor del mundo.
  • Crear conciencia sobre el valor del teatro.
  • Compartir la alegría del teatro con los demás.
  • Permitir que la comunidad teatral promueva su trabajo a gran escala, para que los gobiernos y los líderes de opinión sean conscientes del valor y la importancia del teatro en todas sus formas, con el objetivo de obtener más apoyo.

Es una celebración para quienes pueden ver el valor y la importancia de la forma artística del 'teatro', y actúa como una llamada de atención para los gobiernos, políticos e instituciones que aún no han reconocido su valor para la sociedad y para el individuo, y que todavía no han comprendido su potencial para el crecimiento económico.

El autor del Mensaje del Día Mundial del Teatro de este 2025 es Theodoros Terzopoulos.

Theodoros es director Teatral, Educador, Autor, Director y Fundador de la Compañía Teatral Attis, Inspirador de las Olimpiadas teatrales y Presidente del Comité Internacional de las Olimpiadas Teatrales. 

¿Puede el teatro escuchar la llamada de auxilio que los tiempos modernos están enviando a un mundo habitado por ciudadanos empobrecidos y encerrados en las celdas de la realidad virtual y atrincherados en su asfixiante privacidad? ¿Puede hacerlo en un universo de existencias robotizadas dentro de un sistema totalitario de control y represión que abarca la totalidad de la vida?

El teatro ¿está preocupado por la destrucción ecológica, el calentamiento global, la pérdida masiva de biodiversidad, la contaminación de los océanos, el derretimiento de los hielos, el incremento de los incendios forestales y los eventos climáticos extremos? ¿Puede el teatro ser parte activa del ecosistema? Durante muchos años ha sido un espectador más del impacto que hemos tenido los seres humanos en nuestro entorno y se ha visto en dificultades para lidiar con este problema. 

¿Le preocupa al teatro la manera en que la condición humana está siendo moldeada y manipulada en el siglo XXI por intereses políticos y económicos, los grandes medios informativos y las compañías que configuran la opinión general? ¿Se preocupa por el papel asumido por las redes sociales que facilitan la manipulación y se convierten en obstáculo, casi insalvable para la comunicación con el Otro? 

Un sentido generalizado de temor por el Otro, el Diferente, el Extraño, domina nuestros pensamientos y nuestras acciones. 

¿Puede el teatro funcionar como un espacio de trabajo para la coexistencia de las diferencias sin tener en cuenta la herida abierta?

La herida abierta nos invita a reconstruir el Mito. Palabras de Heiner Müller: "el Mito es un agregado, una máquina a la cual siempre se pueden conectar nuevas y diferentes máquinas. Transporta la energía hasta que la creciente velocidad explota el terreno cultural" y, yo añadiría, el terreno de la barbarie. 

¿Puede el teatro arrojar luz sobre los traumas sociales y dejar de arrojar luz sobre sí mismo?

Preguntas ciertas que hace Dioniso al teatro cuando pasa por su lugar de nacimiento, el escenario del edificio teatral, y, cual refugiado, continúa su silencioso viaje a través de los paisajes bélicos hoy en día: el Día Mundial del Teatro.

Preguntas que no permiten respuestas definitivas, porque el teatro existe y perdura gracias a preguntas sin respuestas. 

Miremos en los ojos de Dioniso, el extático dios del teatro y del Mito, que une el pasado, el presente y el futuro; el hijo de dos nacimientos, Zeus y Semele; la expresión de las identidades fluidas, hembra y macho, iracundo y gentil, divino y animal, en el límite entre la locura y la razón, el orden y el caos; un acróbata en la frontera entre la Vida y la Muerte. Dioniso formula la pregunta fundamental ontológica: "¿de qué se trata?". Pregunta que conduce al creador a realizar una investigación cada vez más profunda en la raíz del mito y de las múltiples dimensiones del enigma humano. 

Necesitamos nuevas formas narrativas cuyo objetivo sea cultivar la memoria y darle forma a una nueva responsabilidad moral y política que emerja de la actual dictadura multiforme de esta nueva Edad Media que vivimos en nuestros días.